Ya ha llegado el otoño con toda la fuerza: menos horas de luz, empieza a venir el fresquito, lluvia (esperamos) y ¡cómo no! La caída de las hojas.

Los parques, las calles, los coches, todo se tapiza de los diferentes tipos de hojas de los árboles caducos que nos rodean, pero… ¿Sabrías explicar POR QUÉ se caen las hojas en otoño?

Con este artículo, desde DIVERDE queremos echarte una mano para entenderlo (de verdad verdadera) y poder explicarlo de forma fácil.

Para comprenderlo, primero tenemos que saber cómo funcionan los árboles.

La energía para movernos, correr, jugar, cantar…hacer cosas, nosotros la obtenemos de la COMIDA y los árboles también.

Pero un momento… ¿Los árboles también comen comida? ¿Dónde está su boca? ¿Les gustan los macarrones con tomate?

No tienen boca, ni tampoco les gustan los macarrones (creo), ellos comen de otra forma: a través de sus HOJAS en un proceso que se llama FOTOSÍNTESIS.

¿Y qué es la FOTOSÍNTESIS? Pues un proceso por el que los árboles y plantas cogen CO2 (un gas presente en la atmósfera), AGUA del suelo, lo mezclan y gracias a la ENERGÍA DEL SOL fabrican sus propios AZÚCARES que son su comida y les dan energía, liberando OXÍGENO, que a nosotros nos viene de perlas.

Las hojas son, por lo tanto, la fábrica de comida de los árboles.

Eso funciona muy bien con el buen tiempo y cuando hay mucho sol, pero…

¿Qué pasa en otoño e invierno?

  • La luz solar se reduce
  • Las temperaturas bajan, llegando a congelar incluso el agua del suelo y de las hojas.

La fotosíntesis ya no funciona bien. La fábrica se para. Los árboles y plantas no pueden comer.

Si nosotros no pudiésemos comer en 4 meses nos quedaríamos K.O bacalao, pero los árboles logran sobrevivir ¿Cómo?

Los árboles de hoja caduca se han adaptado a estos cambios de la mejor forma posible: DUERMEN durante los meses de otoño e invierno.

Cierran las fábricas de comida y dejan de fabricar energía, acumulando en su tronco y ramas la mayor cantidad posible de azúcares, como si de una nevera se tratase, para poder sobrevivir a los meses de hambre. HIBERNAN.

¿Cómo hacen esto?

Eliminan la clorofila de sus hojas, un pigmento imprescindible para hacer la fotosíntesis y que da el color verde. Una vez que este pigmento verde ya no está, los otros pigmentos de otros colores como amarillos, naranjas, rojos, que siempre han estado allí, se dejan ver dando a la hoja una tonalidad típica del otoño, hasta que finalmente, se ponen marrones y se caen.

Cuando vuelve la temperatura suave y el solecito en primavera, los árboles se desperezan y construyen de nuevo sus fábricas de comida y comienza de nuevo el ciclo.

Ahí tenéis la información necesaria, esperamos que os sirva de mucho para amenizar comidas con la familia o para preguntas inoportunas de vuestros peques curiosos.

Si queréis aprender más de nuestra mano,¡no dudéis en apuntaros a nuestras excursiones para familias!